Diócesis de Astorga

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Última sesión de la Formación Permanente del Curso 18/19

22 - mayo - 2019

Formación Permanente del Clero. Astorga, 22 de Mayo 2019

CARTA A LOS HEBREOS: UNA EXHORTACIÓN EDIFICANTE

1. ASPECTOS GENERALES: AUTENTICIDAD HISTÓRICA. EL AUTOR

  Esta carta se escribió entre los años 60 y 70 d.C. Se conoce claramente que fue dirigida a o desde Italia. No se sabe quiénes eran los hebreos a los cuales se dirige esta carta. La mayoría de los estudiosos de la Biblia creen que eran cristianos judíos de habla aramea que se reunían en una casa y que por ello no hubo vínculo con una gran congregación. A diferencia de Pablo quien empezaba todas sus cartas dando su propio nombre, el autor de Hebreos no registró su nombre en ninguna parte de la carta.

  Aunque algunos incluyen al libro de Hebreos entre los escritos por el apóstol Pablo, la verdadera identidad del autor sigue siendo un enigma. Aquí falta el acostumbrado saludo, tan común en sus otras epístolas. Adicionalmente, la sugerencia de que el escritor de esta epístola se basa en el conocimiento e información provista por otros que realmente fueron testigos presenciales de Jesucristo (2:3) hace que la autoría Paulina resulte dudosa. Algunos le atribuyen su escritura a Lucas; otros sugieren que Hebreos pudo haber sido escrito por Apolos, Bernabé, Silas, Felipe, o Aquila y Priscila. Independientemente de la mano humana que sostuvo la pluma, el Espíritu Santo de Dios es el divino autor de toda la Escritura (2 Timoteo 3:16). Por tanto, Hebreos habla con la misma autoridad canóniga que los otros sesenta y cinco libros de la Biblia.

2. FECHA DE SU ESCRITURA

  El padre de la iglesia primitiva Clemente, citó el libro de Hebreos en el 95 d.C. Sin embargo, una evidencia interna tal como el hecho de que Timoteo estaba vivo para el tiempo en que la epístola fue escrita, y la ausencia de cualquier evidencia que mostrara el fin del sistema sacrificial del Antiguo Testamento que ocurrió con la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C., indica que el libro fue escrito alrededor del año 65 d.C.

3. FINALIDAD DE LA CARTA

  La carta a los Hebreos fue escrita por un hebreo para otros hebreos, diciéndoles a los hebreos que dejaran de actuar como hebreos. Realmente, muchos de los primeros judíos creyentes, estaban volviendo a caer en los ritos y rituales del judaísmo, a fin de escapar de la creciente persecución. Entonces, esta carta es una exhortación para que estos creyentes perseguidos continuaran en la gracia de Jesucristo.

  Los cristianos hebreos estaban a punto de caer en una tentación muy grande. Estaban a punto de abandonar su nueva fe para regresar a la antigua religión judía y esta carta cambiaría el rumbo por el cual estaban marchando. Estos hebreos se estaban volviendo perezosos (Hebreos 6:12). Habían empezado a perder el ánimo y a sentir cansancio hasta desmayar (Hebreos 12:3). Su entusiasmo y celo inicial empezó a enfriarse, no habían madurado en su fe, algunos se habían dejado de reunir, se habían opuesto a sus propios líderes cristianos, muchos de estos estaban a punto de abandonar su fe completamente (Hebreos 3:12; 10:26). A medidas que se medita sobre la condición espiritual de estos hebreos se puede decir que los creyentes de hoy han llegado a ser como ellos alguna vez, entonces esta carta también fue escrita para los creyentes de hoy en día. Por lo tanto esta carta tiene cuatro propósitos fundamentales.

  Se escribe para recordarles a estos cristianos que la salvación y la vida eterna vienen únicamente por medio de Cristo.

  Se escribe para recordarles las inmensurables bendiciones que están disponibles en Cristo por medio de la fe.

  Se escribe para decirles que para alcanzar el cielo los creyentes deben esperar que sufrirán tal como Cristo sufrió.

  Se escribe para advertirles a estos cristianos hebreos que se apartan de su fe en Cristo, el temible juicio de Dios caerá sobre ellos.

4. ANCLAJE EN LA TRADICIÓN: ESTRUCTURA

  La carta a los Hebreos es el libro diecinueve del Nuevo Testamento, el mismo cuenta con trece capítulos y 303 versos en total. El estilo es el más literario del Nuevo Testamento, es poético y lleno de citas de la Septuaginta. Tiene un gran vocabulario y emplea la lengua griega de una manera muy precisa en tiempos verbales y otros detalles. Aunque es muy judaica en ciertos sentidos ha sido comparada con Levítico las advertencias en contra de deslizarse de la realidad de la muerte de Cristo a un mero ritual religioso, es siempre una necesidad a la cristiandad.

5. CONTENIDO DE LA CARTA

  La excelencia de Cristo (1:1-7:28)

  Cristo es superior a los ángeles (1:1-4)

  Un llamado a prestar atención (1:5-14)

  Cristo, el hombre perfecto (2:5-18)

  Cristo es superior a Moisés (3:1-6)

  El reposo que promete Cristo (3:7-4:11)

  Cristo el gran Sumo Sacerdote (4:12-5:10)

  Una advertencia contra la apostasía (5:11-6:20)

  El sacerdocio de Cristo es superior al sacerdocio de Melquiceded (7:1-28)

  Un pacto nuevo y mejor (8:1-10:18) El nuevo pacto (8:1-13)

  El nuevo santuario y la sangre de Cristo (9:1-28)

  El sacrificio de Cristo una vez y por todas (10:1-18)

  La vida de fe (10:19-13:25)

  Descripción de la vida de fe (10:19-25)

  La suerte de quienes se apartan (10:26-39)

  Hombres de fe (11:1-40)

  Cristo es nuestro ejemplo (12:1-3)

  La disciplina (12:4-13)

  La vida cristiana bajo el nuevo pacto (12:14-29)

  La vida diaria del cristiano (13:1-17)

  Conclusión (13:18-25)

6. VERSOS CLAVE

Hebreos 1:1-2, “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo.”

Hebreos 2:3, “¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?....”

Hebreos 4:14-16, “Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”

Hebreos 11:1, “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

Hebreos 12:1-2, “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”

7. BREVE SÍNTESIS

  La carta a los Hebreos está dirigido a tres diferentes grupos: los creyentes en Cristo; los no creyentes que tenían conocimiento de y una aceptación intelectual de los hechos de Cristo; y los no creyentes que fueron atraídos a Cristo, pero que a última instancia lo rechazaron. Es importante entender a qué grupo se dirige cada pasaje. El fallar en hacerlo de esta forma, nos llevará a conclusiones que son inconsistentes con el resto de la Escritura.

  El escritor de Hebreos continuamente hace mención de la superioridad de Cristo, tanto de Su persona como de Su obra ministerial. En los escritos del Antiguo Testamento, entendemos que los rituales y ceremonias del judaísmo señalaban simbólicamente la venida del Mesías. En otras palabras, los ritos del judaísmo no fueron sino sombras de las cosas que habrían de venir. Hebreos nos dice que Jesucristo es mejor que lo que la mera religión pueda ofrecer. Toda la pompa y circunstancia de la religión, palidece en comparación con la persona, la obra, y el ministerio de Jesucristo. Es la superioridad de nuestro Señor Jesús, entonces, el tema que prevalece en la escritura de esta elocuente carta.

8. CONTEXTO DE LA CARTA

  Tal vez en ninguna parte del Nuevo Testamento se centre más la atención en el Antiguo Testamento que en la carta a los Hebreos, el cual tiene como su fundamento el sacerdocio levítico. El escritor de Hebreos compara constantemente lo inadecuado del sistema sacrificial del Antiguo Testamento, con su perfección y consumación cumplida en Cristo. Donde el Antiguo Pacto requería continuos sacrificios y una expiación anual por el pecado, que era ofrecida por un sacerdote humano, el Nuevo Pacto provee un sacrificio único a través de Cristo (Hebreos 10:10) así como el acceso directo al trono de Dios para todos los que están en Él.

9. EL HOY DE LA ESCRITURA: ACTUALIDAD DE LA CARTA A LOS HEBREOS

  Rica en fundamentos de doctrina cristiana, la epístola a los Hebreos también nos proporciona ejemplos alentadores de los “héroes de la fe” de Dios, quienes perseveraron a pesar de grandes dificultades y circunstancias adversas (Hebreos 11). Estos miembros del Salón de la Fe de Dios, proporcionan pruebas abrumadoras en cuanto a la garantía incondicional y fiabilidad absoluta de Dios. De igual manera, nosotros debemos mantener una perfecta confianza en las ricas promesas de Dios, a pesar de nuestras circunstancias, meditando sobre la fidelidad de la roca sólida de las obras de Dios en las vidas de Sus santos del Antiguo Testamento.

  El escritor de Hebreos proporciona un gran ánimo a los creyentes, pero hay cinco advertencias solemnes a las que debemos prestar atención. Existe el peligro de descuidarnos (Hebreos 2:1-4), el peligro de la incredulidad (Hebreos 3:7-4:13), el peligro de la inmadurez espiritual (Hebreos 5:11-6:20), el peligro de fallar en permanecer (Hebreos 10:26-39), y el inherente peligro de desechar a Dios (Hebreos 12:25-29). Y así encontramos coronando esta gran obra de riqueza doctrinal, un refrescante manantial de aliento, y una fuente de sanas y prácticas advertencias contra la pereza en nuestro caminar cristiano. Pero hay aún más, porque en Hebreos encontramos un retrato magníficamente reproducido de nuestro Señor Jesucristo, el Autor y Consumador de nuestra gran salvación (Hebreos 12:2).

-Ricardo Fuertes Vega-