Diócesis de Astorga

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Exitoso Cursillo Interdiocesano de Pastoral de la Salud en Astorga

13 - marzo - 2019

  Cerca de un centenar de personas de diferentes diócesis aledañas se han dado cita entre los días 11 y 13 de Marzo en el Seminario de Astorga con motivo del Encuentro Interdiocesano de Pastoral de la Salud.

  El encuentro giró en torno a la gratuidad del voluntariado, en consonancia con el lema de la Jornada Mundial del Enfermo de este mismo año, el cual reza “Gratis lo habéis recibido, dadlo gratis”, y en base a ello se dieron una serie de charlas y conferencias e incluso actividades dinámicas de grupo que hicieron experimentar a los presentes que la Iglesia está viva y es llamada a evangelizar por medio de la ternura, del acercamiento compasivo, de la escucha ... en definitiva, del amor que nos convierte en dispensadores de la gracia que nos ha sido dada en gratuidad.

  Las ponencias comenzaron el lunes a primera hora, tras una breve presentación y saludo de nuestro querido sr. Obispo de Astorga, el cual nos animó a continuar ejerciendo esta labor fundamental de la Iglesia, y haciendo un llamamiento a la juventud a participar de esta gracia, con D. Antonio Díez y su ponencia “Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis”, a través de la cual impartió sabiamente, con toda clase de cachivachería objetual, una verdadera prosa poética, sencilla y expositiva, acerca de la manera en que deberíamos acercarnos a nuestros semejantes para tener un contacto lleno de la luz de Dios, un encuentro, en definitiva, sanador.

  Por la tarde, Beatriz, hermana de la Consolación y delegada de Salud en su Congregación, nos ilustró acerca de “El papel del voluntario en la humanización de la salud”, y para ello hizo una admirable síntesis de la acción del voluntario dentro del ámbito sanitario, esquematizando cada una de las posibilidades de acción desde la justa perspectiva de considerar sus consecuencias lógicas. Al término de la charla, todos los asistentes se unieron en diferentes grupos y concluyeron acerca de lo que habían escuchado, enriqueciendo con su particular visión de voluntarios experimentados, lo cual se expuso más tarde en común.

  La última ponencia del día vino a cargo de D. Juan Manuel Bajo Llauredó, delegado de Pastoral en su diócesis de Tortosa (Cataluña), y experto en aplicar secuencias cinematográficas a explicaciones de ámbito sanitario, lo cual nos ayudó a comprender en mayor profundidad los diferentes puntos de su exposición “Identidad y especificidad del voluntario en la Pastoral de la Salud”.

  Al final de la jornada se celebró la Eucaristía, la cual da colofón y extraordinaria composición interna a todo lo escuchado, ya que por medio de Esta se nos da el Espíritu que nos anima a poner en práctica todo lo demás, y por ello, de entre todas las actividades, seguramente sea la más importante, si la vivimos con devoción y desde la fe.

  Desde aquí queremos destacar la labor organizativa liderada por D. Manuel, delegado de Pastoral de la salud en nuestra diócesis, el cual trabajó con denuedo y pasión para que el Encuentro fuese una experiencia agradable y formativa para todos, consiguiendo con su esfuerzo y el de todos los que colaboraron con él éxitos que no se preveían y que, estamos seguro, darán fruto a su tiempo.

  También es de agradecer la disponibilidad del Seminario Mayor de Astorga que muy amablemente han cedido sus instalaciones para dar lugar a este acontecimiento, y en particular al administrador del Seminario, D. Samuel, que estuvo atento y solícito a cada una de las necesidades que, de manera imprevista, se iban presentando. Y también a la pequeña comunidad de hermanas que atienden la cocina y los diferentes comedores ya que no es poco el esfuerzo que han de realizar para tener todo a punto y listo a su hora, cocinando, sirviendo y después limpiando, una tarea que les ocupa la mayor parte del día, aunque en esta ocasión, y como es lógico, contaron la ayuda con tres hermanos de la comunidad de las Ermitas que se prestaron generosamente a servir y recoger durante la hora de las comidas. Todo ello es muy de agradecer.

  Sólo resta decir que todos los participantes se fueron con rostro y corazón agradecido por estos días de convivencia y formación en la que la bendición del Señor se hizo notoria. Ahora, tras recibir gratuitamente tanta gracia, que no tiene precio, el llamado es a dar eso mismo a los demás, para hacerles también partícipes de ese conocimiento, fundado en la experiencia, que es esperanza de salvación, la cual nos confirma, por la fe, que la mayor enfermedad de esta vida, y que es la muerte, ya está superada por los méritos de Jesucristo: Muerte, ¿dónde está tu fuerza?, ¿dónde está tu aguijón?.

 

Iván Carrera

 

 

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