Con motivo de la fiesta de la Presentación del Señor, la Iglesia celebra la trigésima Jornada Mundial y Diocesana de la Vida Consagrada, una cita que invita a dar gracias por el don de quienes han entregado su vida a Dios a través de los distintos carismas presentes en la Iglesia.
El delegado episcopal para la Vida Consagrada, Don Juan José Prieto Villoria, recuerda que "no cabe duda de que todos somos conscientes de la importancia de la presencia de la vida consagrada en la Iglesia en general y en nuestra diócesis en particular", destacando su testimonio silencioso, fiel y constante en la vida pastoral, educativa, social y contemplativa.
El lema de este año, «Vida consagrada: para quien eres», enlaza directamente con el Congreso de Vocaciones celebrado hace poco más de un año, en el que muchos participaron y cuyo lema fue «Para quien soy». Tal como explica el delegado, este lema quiere ayudar a tomar conciencia de que cada persona es una vocación llamada a una misión común, y que la vida consagrada es una forma concreta y valiosa de responder a esa llamada desde la entrega total.
La celebración diocesana de esta jornada tendrá lugar el sábado 31 de enero en Fabero, donde los asistentes compartirán un día de gozo y fraternidad junto a las religiosas de la comunidad de María y José y de la Misericordia. La jornada comenzará con la Eucaristía a las 12:00 horas y un posterior encuentro en torno a la mesa, fortaleciendo los lazos de comunión entre las distintas realidades de la vida consagrada presentes en la diócesis.
Año Jubilar Concepcionista 2026 En el contexto de esta jornada y teniendo presentes los diversos carismas de la vida consagrada, la diócesis recuerda también que este año se cumplen 50 años de la canonización de Santa Beatriz de Silva, fundadora de la Orden de la Inmaculada Concepción.
En nuestra Diócesis de Astorga están asentadas dos comunidades de Concepcionistas Franciscanas (Ponferrada y Villafranca) que desde enero hasta diciembre de este año 2026 celebran los 50 años de la Canonización de Sta. Beatriz de Silva, fundadora de la Orden de la Inmaculada Concepción a la que pertenecen.
En presencia del P. Asistente de la Federación y de otros sacerdotes han abierto el Año jubilar con el fin de brindar, a todos los diocesanos, la posibilidad de ganar la indulgencia que, como privilegio especial, se les ha concedido a toda la Orden, cumpliendo las condiciones establecidas.
Santa Beatriz de Silva, de linaje portugués, vino a España como dama de honor de la madre de Isabel la Católica. Su vida estuvo marcada por la oración, el silencio y una profunda devoción a la Virgen María, especialmente en el misterio de la Inmaculada Concepción. Cuatro siglos antes, de su proclamación como dogma de fe por el Papa Pío IX, fundó la Orden de la Inmaculada Concepción para honrar y agradecer este privilegio mariano, incluso con el habito blanco y manto azul.
Fue canonizada en 1976 por el Papa Pablo VI, que la describió como «ejemplo de piedad, amor entrañable a María Inmaculada y testimonio de elevada humanidad, tanto para nosotras como para todo el pueblo de Dios».
Hoy, sus hijas, siguen fieles a la inspiración de su Fundadora y quieren ser un signo visible de la Inmaculada, honrándola y celebrando la primacía de la gracia; siendo fecundas en la Iglesia por nuestra acogida y vida de oración y alabanza.

El Plan Pastoral tiene como objetivo general afrontar el reto de la evangelización en la Dióesis de Astorga transformando nuestra estructura y actividades…
MÁS INFO