Diócesis de Astorga

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«Una sola carne»: una propuesta de amor fiel para nuestro tiempo

19 - julio - 2026

La Delegación Episcopal de Familia y Vida de Astorga participó en Guadarrama en el curso nacional dedicado a la nota doctrinal «Una caro», con especialistas de referencia en el ámbito del matrimonio y la familia.

Del jueves 9 al domingo 12 de julio, miembros de la Delegación Episcopal de Familia y Vida de la Diócesis de Astorga participaron en Guadarrama en el Curso de Formación de Agentes de Pastoral de Familia y Vida, organizado por la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida dentro de la Escuela de Verano de la Conferencia Episcopal Española. Cuatro días de formación, oración, diálogo y convivencia en torno a una cuestión que afecta de lleno a la vida de muchas personas: cómo anunciar hoy la belleza de un amor fiel, exclusivo y abierto al futuro.

El encuentro llevaba por título «Una sola carne: elogio de la monogamia» y tuvo como eje la nota doctrinal «Una caro. Elogio de la monogamia», publicada por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe el 25 de noviembre de 2025. El documento profundiza en el valor del matrimonio como unión exclusiva y pertenencia recíproca y propone contemplar la monogamia no como una costumbre superada ni como una mera obligación moral, sino como una forma de relación fundada en la igual dignidad, la reciprocidad y la entrega total de los esposos.

Una reflexión que parte de la realidad

La elección del tema no fue casual. La cultura contemporánea mantiene vivo el deseo de amar y ser amado, pero encuentra crecientes dificultades para sostener los vínculos en el tiempo. La provisionalidad, el individualismo, el miedo al compromiso y la transformación de la intimidad en un bien de consumo terminan afectando también a la manera de comprender el matrimonio. Guadarrama no ignoró esas dificultades; las convirtió en punto de partida para una propuesta positiva y esperanzada. A lo largo del curso se insistió en que la fidelidad no puede reducirse a la ausencia de infidelidad. Es una forma de pertenencia mutua que respeta la libertad y la dignidad del otro; una promesa que va tomando cuerpo en la vida cotidiana, en el cuidado, en el perdón, en la sexualidad vivida como lenguaje de entrega, en la apertura a los hijos y en la capacidad de atravesar juntos las etapas y las crisis de la existencia.

El «para siempre» no fue presentado como una fórmula ingenua, sino como una vocación que necesita educación, madurez, gracia, comunidad y acompañamiento. El programa reunió a especialistas de reconocido prestigio: Gabriella Gambino, subsecretaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida; José Miguel Granados Temes, sacerdote y profesor de la Universidad Eclesiástica San Dámaso; Fernando Vidal, doctor en Sociología, profesor de la Universidad Pontificia Comillas y director de su Instituto Universitario de la Familia; la profesora de Sagrada Escritura Sonia Ortega; María Álvarez de las Asturias, abogada, canonista y directora del Instituto de Orientación Personal y Familiar Coincidir; y monseñor José Mazuelos Pérez, obispo de Canarias y presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida. Sus aportaciones permitieron abordar el tema desde la Sagrada Escritura, la tradición de la Iglesia, la sociología, la educación afectiva, el derecho canónico y la experiencia pastoral. La presencia de Gambino aportó, además, la perspectiva de la Santa Sede sobre los grandes retos actuales de la pastoral familiar. Entre las intervenciones destacó la ponencia de María Álvarez de las Asturias, titulada «Cómo educar para el amor fiel en una cultura de la provisionalidad». El planteamiento conectó de manera directa con una preocupación compartida por padres, educadores y agentes de pastoral: el amor fiel no aparece espontáneamente el día de la boda, sino que se aprende desde mucho antes. Requiere educar la afectividad, la voluntad, la responsabilidad y la capacidad de reconocer al otro como alguien digno de ser amado por sí mismo. La cuestión afecta de lleno a la preparación al matrimonio. No basta con explicar los aspectos jurídicos o litúrgicos de la celebración. Es necesario ayudar a los novios a hablar con verdad, conocer sus historias familiares, afrontar las diferencias, discernir su proyecto común, aprender a pedir perdón y comprender qué significa prometerse fidelidad. En una cultura que identifica con frecuencia libertad y ausencia de compromisos, educar para el amor fiel significa mostrar que la libertad también alcanza su plenitud cuando se convierte en don y permanece fiel a la palabra dada.

Formación, oración y experiencia de Iglesia

Las ponencias se alternaron con preguntas, trabajo por grupos, celebraciones eucarísticas, videofórum, hora santa, rosario y espacios de convivencia.

Esa combinación evitó que el encuentro quedara reducido a un seminario académico. Las delegaciones pudieron contrastar experiencias, compartir inquietudes y conocer iniciativas que ya están ayudando a novios, matrimonios y familias en contextos pastorales muy distintos. Guadarrama dejó también una llamada a mirar a la familia no solo como destinataria de la acción de la Iglesia, sino como verdadero sujeto evangelizador. Acompañar a las familias implica reconocer su capacidad para crear hogar, transmitir la fe, cuidar a los más frágiles y hacer de las comunidades cristianas una auténtica «familia de familias». Para la Delegación de Astorga, el curso supuso una oportunidad para renovar la formación y regresar con nuevas claves para la preparación al matrimonio, el acompañamiento de los esposos y el trabajo cotidiano en la diócesis. Los EPM de la diócesis miran ya a 2027 El equipo de Familia y Vida evaluó en Ponferrada una edición 2026 muy bien valorada, acordó mejoras y fijó el calendario en Astorga, Ponferrada y O Barco.

El domingo 12 de julio, al regreso de Guadarrama, el equipo de la Delegación Episcopal de Familia y Vida encargado de animar los Encuentros de Preparación al Matrimonio se reunió en la parroquia de San Antonio de Ponferrada. La sesión tuvo un carácter eminentemente práctico: revisar el trabajo realizado, valorar los resultados de 2026 y tomar decisiones para que la propuesta del próximo curso sea todavía más clara, operativa y provechosa para las parejas de novios. Un balance muy positivo en las dos modalidades La evaluación confirmó la excelente acogida de los EPM de 2026, tanto en la modalidad ordinaria — desarrollada por sesiones en las distintas sedes— como en el encuentro intensivo de fin de semana. Las encuestas de los participantes y la valoración de los equipos destacaron el ambiente de acogida, el lenguaje cercano, la participación de matrimonios que comparten su propia experiencia y la utilidad de las dinámicas y de los tiempos reservados para el diálogo en pareja.

El buen resultado no llevó a dar el trabajo por concluido. Al contrario, permitió revisar con más libertad aquello que puede mejorarse. Se analizaron los horarios, el ritmo de las sesiones, la distribución de algunos contenidos y la necesidad de evitar repeticiones, de modo que cada encuentro tenga un objetivo claro y conduzca a conclusiones concretas. El propósito no es acumular temas, sino ayudar a las parejas a hacerse las preguntas adecuadas antes de comenzar su vida matrimonial. Nuevos contenidos y acompañamientos más flexibles

Entre los ámbitos que se reforzarán figuran la comunicación y la gestión de los conflictos, el perdón y la reconciliación, la afectividad y la sexualidad, la llegada de los hijos, la espiritualidad matrimonial y el cuidado del vínculo en unos ritmos de vida marcados por el trabajo, las pantallas y la falta de tiempo. También se seguirá profundizando en el significado del sacramento, las promesas matrimoniales y la aportación específica del matrimonio cristiano. Un calendario coordinado para las tres sedes El equipo fijó las principales convocatorias de Familia y Vida y el calendario de los EPM para el curso 2026-2027. La Semana del Matrimonio se ampliará hasta el domingo, con el fin de facilitar una programación más completa y dar cabida a iniciativas parroquiales y diocesanas. Ponferrada, O Barco y Astorga mantendrán una planificación coordinada, a la que se suma el formato intensivo de fin de semana.

CALENDARIO 2026-2027 Principales convocatorias de Familia y Vida

• Jornada de la Sagrada Familia: domingo 27 de diciembre de 2026.

• Semana del Matrimonio: del lunes 15 al domingo 21 de febrero de 2027.

• Jornada por la Vida: lunes 5 de abril de 2027.

EPM en Ponferrada y O Barco • 5 y 7 de abril.

• 12 y 14 de abril, con sesión complementaria el sábado 17.

• 19 y 21 de abril. EPM intensivo de fin de semana

• 23, 24 y 25 de abril. EPM en Astorga

• 26 y 28 de abril.

• 3 y 5 de mayo.

• 10 y 12 de mayo, con sesión complementaria el sábado 15.

Con esta programación, la Delegación quiere conservar todo lo que ha funcionado bien y, al mismo tiempo, avanzar hacia unos encuentros más participativos, más actuales y mejor adaptados a la realidad de los novios. La meta continúa siendo la misma: que las parejas no vivan la preparación como un requisito previo a la ceremonia, sino como una oportunidad para detenerse, hablar con profundidad y descubrir el matrimonio como vocación y proyecto de vida. El balance de 2026 permite mirar al próximo curso con confianza.

Ahora comienza el trabajo de revisar materiales, concretar responsabilidades y preparar a los equipos que acompañarán a las parejas. Un camino que busca ayudarles a pasar, con mayor conciencia y esperanza, de la boda a la vida.

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